El Bosque de Noruega es una raza
de gato endémica de los países escandinavos. Actualmente tiene gran popularidad
como felino doméstico en hogares de toda Europa.
Historia
Su origen exacto se desconoce. Se
cree que es el resultado de la mezcla entre gatos prehistóricos de pelo corto
del sur de Europa que migraron a los países escandinavos y otros gatos de pelo
largo procedentes de Oriente Medio. Aunque hay muchas otras conjeturas al
respecto.
Todo parece indicar que los gatos
Bosque de Noruega son relativamente antiguos, a pesar que se han vuelto
populares hace bastante poco. Ya en la mitología nórdica se encuentran
referencia a ellos. El carruaje de la diosa Freya estaba tirado por gatos
blancos de esta raza, la leyenda cuenta que el dios Thor, el más fuerte de
todos los dioses, no pudo levantar el carruaje de la diosa. Otros cuentos
populares aseguran que los vikingos viajaban con gatos endémicos de su zona,
presumiblemente Bosques de Noruega, para controlar plagas de roedores en sus
barcas. Aunque la fuente histórica más plausible las tenemos en los documentos
dejados por Peter Friis, sacerdote danés que vivía en Noruega y que en el año
1599 clasificó en tres tipos distintos al lince noruego: lobo-lince,
zorro-lince y finalmente el gato-lince. Hoy sabemos, gracias a sus
descripciones, que el gato-lince no es otro que el gato del Bosque de Noruega.
En 1976 la raza es reconocida por
la FIFE, utilizando como modelo a Pans Truls, el gato Bosque de Noruega más
famoso de todos los tiempos. La popularidad de esta raza creció en buena medida
cuando el rey Olav de Noruega, la llamó "mascota nacional".
Posteriormente otras asociaciones felinas también reconocieron como raza a este
gato y aunque elaboraron sus propios estándares, las diferencias entre ellos no
son excluyentes.
Durante los comienzos, la
exportación de ejemplares de esta raza estaba muy restringida. Hasta 1990 se
incorporaron gatos salvajes a los criaderos. La prohibición fue una medida
polémica. Sus defensores cree que ya no hay peligro de consanguineidad,
mientras que sus opositores creen que se pueden perder algunos rasgos propios
de la raza.
Estándar del Bosque de Noruega según FIFE
General: Gato de tamaño grande.
Cabeza: Forma triangular con
todos los lados iguales. Al mirarla de perfil presenta una buena altura. Frente
ligeramente redondeada. Perfil largo y recto sin rupturas en su línea (sin
stop). Mentón firme.
Orejas: Grandes y amplias en la
base. Se desea que tengan penachos de lince en las puntas y mechones de pelo
emergiendo de las orejas. Su emplazamiento debe ser alto y abierto, de forma
tal que la línea exterior de las orejas siga la línea de la cabeza hasta el
mentón.
Ojos: Grandes y almendrados, bien
abiertos, ligeramente oblícuos. Expresión alerta. Todos los colores están
permitidos independientemente del color de su manto.
Cuerpo: Largo, fornido;
estructura ósea sólida.
Patas: Fuertes y largas. Las
patas traseras más altas que las delanteras. Plantas grandes y redondeadas, en
proporción con las patas.
Cola: Larga y tupida. Debe llegar
como mínimo al omoplato pero preferiblemente hasta el cuello.
Manto: Semi-largo. El subpelo
lanoso está cubierto por una capa de pelo externo impermeable y brillante. Un
gato adulto tiene collar y calzones. Todos los colores de manto están
permitidos así como también cualquier cantidad de blanco en ellos. Se exceptúan
los patrones pointed, chocolate, lila, cinnamon y fawn. Actualmente se reconoce
el color ámbar.
Apuntes:
Debe tenerse en cuenta la lenta
maduración de esta raza.
Los machos maduros o adultos
podrán tener tendrán la cabeza más ancha que las hembras.
En lo referente al manto se
evaluará solamente su textura y calidad ya que el largo y densidad del pelaje
variará con las estaciones. Los cachorros desarrollarán pelos de guarda a
partir de los 6 meses.
Defectos:
Gatos con constitución pequeña y
delgada.
Cabeza redonda o cuadrada.
Perfil con stop.
Orejas pequeñas ubicadas muy
separadas o muy juntas.
Cola corta
Patas cortas y delgadas.
Manto muy seco, muy sedoso o con
nudos.

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